Dentro del presupuesto nacional, la inflación estimada para este año 2019 era de un 23%, pero durante el mes de junio se registró un 22,4% de inflación. Es decir, que en medio año ya se cumplió con la pauta inflacionaria, la cual podría seguir aumentando en lo que resta del año y aumentar con la situación de crisis en las familias misioneras.
Las familias Misioneras sienten que el valor de sus sueldos disminuye cada vez más, teniendo en cuenta la variación que hay entre el precio de los bienes y servicios con las remuneraciones que perciben.
La inflación significa que hay una perdida en el valor adquisitivo de la moneda, es decir que mientras todos los bienes y servicios aumenta su valor, los salarios se mantienen o disminuyen, provocan dificultades para mantener el mismo nivel del vida.
Los consumidores están atravesando una preocupación mayor, frente a un contexto muy adverso, en donde no solo hay aumento de la inflación sino que también hay una caída en la actividad económica. Los empleadores también atraviesan situaciones complicadas que muchas veces lleva a que toman medidas drásticas, como el despido de sus empleados o la disminución en el pago de los sueldos.

